La criminología moderna no consigue desatar
de los argumentos políticos, sociales y culturales que atienden tanto la
percepción del delito como las afirmaciones colectivas ante él. Las
problemáticas criminológicas han dejado de ser porqués meramente técnicos o
legales para convertirse en ejes centrados de la enunciación de políticas
públicas. En este marco, los rumbos preventivos, punitivos y restaurativos simbolizan
diferentes formas de abordar el fenómeno delictivo, cada una con alcances éticos,
prácticos y organizados. A la par, la construcción social del delito y su
inclusión en la agenda pública muestran cómo los provechos ideológicos,
mediáticos y monetarios actúan en la forma en que una sociedad reconoce a sus
propios problemas.
La problemática criminológica como
objeto de política pública
Creer el delito como una dificultad
pública involucra mostrarse de acuerdo que su abordaje va más lejos del
castigo. El crimen se torna en objeto de política pública cuando es reconocida
por el Estado como un contexto que demanda intervención organizada, con el fin
de resguardar el orden social, responder la seguridad y resguardar el bienestar
colectivo. En este desarrollo, las políticas criminales arrogan diferentes sugerencias:
ciertas buscan aminorar las causas organizadas del delito, otras se centralizan
en su sanción ejemplar y otras, en la reparación del daño.
No obstante, esta opción no es neutral. Reconoce a un sostén complicado de beneficios corporativos, influencias sociales y proclamas hegemónicas. En diversas ocasiones, lo que se muestra como un recurso técnico (por ejemplo, la extensión de penas o la movilización de la seguridad pública) es en situación una decisión política saturada de valores ideológicos, que endurece ciertos tipos de poder y control social.
Enfoques preventivos: atacar las causas
Los enfoques preventivos parten de la
idea de que el delito puede evitarse si se interviene sobre sus causas antes de
que ocurra. Desde esta perspectiva, la política pública debe enfocarse en corregir
las circunstancias sociales, bancarias y culturales que forjan fragilidad al
delito. Esto contiene políticas educativas, empleo merecedor, acceso a la
salud, fortalecimiento del tejido social, desarrollo inclusivo y programas para
juventudes en peligro.
Los enfoques preventivos comienzan de la
imagen de que el delito consigue evadir si se intercede sobre sus orígenes
antes de que suceda. A partir de esta perspectiva, la política pública debe orientarse
en cambiar las condiciones sociales, bancarias y culturales que fraguan inconsistencia
al delito. Esto sujeta políticas educativas, trabajo merecedor, camino a la
salud, fortalecimiento del tejido social, progreso continente y programas para juventudes
en peligro.
Esta trayectoria tiene una clave
criminológica maciza, principalmente desde las teorías del control social, la
anomia o la desorganización social. A pesar de, enfrenta dificultades en su ejecución:
exige cambios a largo plazo, empeño político seguido y un enfoque integral que frecuentemente
colisiona con la lógica contigua y mediática de los gobiernos, que acostumbran preferir
“efectos visibles” a corto plazo.
También, la prevención es sencillamente captada por discursos de control. Ciertas políticas aparentemente preventivas, como el patrullaje intensivamente o el uso de cámaras de vigilancia, se comercian como preventivas, pero en contexto corresponden al paradigma del control y la disuasión, apartándose de una prevención legítima basada en derechos y justicia social.
Enfoques punitivos: castigo y exclusión
Los enfoques punitivos son los más perceptibles
y políticamente disponibles. Se asientan en la idea de que el castigo vale como
medio de disuasión y como manera de remuneración. Las políticas de “mano dura”,
“tolerancia cero” han expandido principalmente en América Latina en réplica al incremento
del crimen organizado, la violencia urbana y la suspicacia social.
https://www.youtube.com/watch?v=t2QnlDBMXio (CAPÍTULO 1 CASTIGO Y SANCIÓN, DEL ENFOQUE PUNITIVO AL ENFOQUE RESTAURATIVO, s.f.).
Este enfoque origina mejoras legales que
endurecen penas, limitan beneficios penitenciarios, aumentan los registros de
delitos graves y consolidan el poder policial. Si bien pueden crear una impresión
temporal de seguridad, su eficiencia real es restringida. Múltiples estudios
han distinguido que el aumento de penas no reduce significativamente la
criminalidad, y que la sobrepoblación correccional recae las dificultades en
lugar de solucionarlos.
A partir de una perspectiva crítica,
este tipo reproduce diferencias organizadas: criminaliza la pobreza,
invisibiliza violaciones de cuello blanco y refuerza un sistema penal selectivo
y represivo. La cárcel se convierte en un mecanismo de exclusión social que sanciona
más la marginalidad que la peligrosidad seria, y reforma la estigmatización de
ciertas regiones.
Enfoques restaurativos: justicia con
sentido social
Los enfoques restaurativos diseñan una elección
que inquiere reparar el daño producido por el delito, no solo sancionarlo.
Desde esta apariencia, el delito no es solo una infracción legal, sino un problema
entre personas y comunidades que pretende reparación, mediación e innovación.
Frente a esto, el desafío de la
criminología es doble: por un lado, favorece con muestra rigurosa a una agenda
pública enterada y razonada; por otro, denunciar las inclinaciones ideológicas
que alteran la política criminal y vinculan la exclusión social.
https://www.youtube.com/watch?v=sQJtwNz51lw
(¿Que es la Justicia
Restaurativa?, s.f.).
No obstante, estos enfoques han distinguido
consecuencias positivas en procesos de reincidencia y complacencia de las
partes, siguen estando poco aplicados. En parte por firmeza institucional, pero
además porque colisionan con la lógica penal absoluta y con una cultura
jurídica centrada en la remuneración. No obstante, simbolizan una vía significativa
para humanizar la justicia y restituir el protagonismo a las personas afligidas
por el delito.
La construcción social del delito
El delito, lo ilícito. lo anómico ya no
es una excepción o un momento sino una forma de vida, sobre (o a la par de) la
que se estructuran relaciones personales, sociales, flujos comerciales,
construcción de formas políticas y finalmente funcionamientos institucionales
Este enfoque deja percibir cómo las políticas públicas en punto de seguridad no siempre reconocen a los perjuicios reales sufridos por la población, sino a relatos construidos desde los medios, los regímenes o los grupos de poder. La sensación de inseguridad, por ejemplo, consigue ser manejada para demostrar reformas regresivas, acciones electorales o servicios de seguridad privada.
El delito en la agenda pública
El
carácter en que un problema entra en la agenda pública no incumbe solo de su
amenaza objetiva, sino de su transparencia, repercusión y utilidad política. En
este sentido, los medios de comunicación actúan un papel central en la
fabricación de lo que se cree una “crisis de seguridad”, varias veces con base
en ocasiones aisladas o des contextualizados. La inclusión del delito en la
agenda pública suele estar conducida de un discurso alarmista que requiere
réplicas inmediatas, lo que beneficia medidas punitivas y figuradas por arriba
de medios organizados. También, se erigen enemigos sociales (adolescentes,
migrantes, minorías) que valen como chivos expiatorios, derivando la vigilancia
de los auténticos factores que causan violencia.
Frente a esto, el desafío de la criminología es doble: por un lado, ayudar con
seguridad rigurosa a una agenda pública enterada y racional; por otro,
denunciar las inclinaciones ideológicas que alteran la política criminal y
vinculan la exclusión social.
Referencias Bibliográficas
¿Que es la Justicia
Restaurativa? (s.f.). youtube: https://www.youtube.com/watch?v=sQJtwNz51lw
CAPÍTULO 1 CASTIGO Y
SANCIÓN, DEL ENFOQUE PUNITIVO AL ENFOQUE RESTAURATIVO. (s.f.). youtube:
https://www.youtube.com/watch?v=t2QnlDBMXio
CIAFARDINI, M. (s.f.). El
delito y la estructura social. MINISTERIODE JUSTICIA SEGURIDAD Y DERECHOS
HUMANOS DE LA NACIÓN:
https://biblioteca.cejamericas.org/bitstream/handle/2015/4923/artdesorden.pdf?sequence=1&isAllowed=y
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